Fridays for future – 15M Climático

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El cambio climático no entiende de fronteras.

El 15 de marzo de 2019 en todo el mundo, bajo el lema “Fridays for future” se han realizado manifestaciones y huelgas de estudiantes para exigir a los gobiernos que tomen medidas realistas inmediatamente para frenar el cambio climático.

La juventud levanta la voz ante un problema del que las élites políticas hablan poco y hacen menos. Ante las evidencias científicas de las consecuencias que ya tiene el cambio climático (incremento de la temperatura, deshielo de los glaciares, aumento del nivel del mar, etc) y que se están agravando porque no se toman las medidas necesarias para frenar y revertir la situación, las agendas políticas, a nivel mundial, pasan de soslayo por este tema que acarrea graves problemas, ecológicos y sociales, que amenazan el planeta y nuestros medios de vida.

Este movimiento se ha iniciado en agosto de 2018 cuando Greta Thunberg, una chica sueca de dieciséis años, decidió dejar de ir a clase los viernes para manifestarse ante el Parlamento sueco para que reduzcan las emisiones de CO a la atmósfera y se tomen medidas efectivas contra el cambio climático “si el cambio climático nos deja sin futuro, de nada sirve ir a clase”; a las pocas semanas eran unos cientos por el país, al final del año miles por diversos estados y hoy han sido cientos de miles por todo el planeta los que han salido a la calle, “plantemos cara a los poderes que están destruyendo nuestro planeta y cuidémoslo: por nosotros”.

A Greta Thunberg ya se la ha escuchado en la cumbre climática COP24, en la conferencia de Davos y también en el Consejo Económico y Social de la UE, sin embargo esta semana no ha podido intervenir ante el Pleno del Paramento Europeo porque la derecha, los liberales y la extrema derecha han vetado su intervención.

Juventud por el Clima (JxC)”, “Fridays for future (FFF)” y el “Sindicato de Estudiantes” ha convocado la huelga en España este viernes 15 y su intención es continuar con más acciones todos los viernes hasta conseguir que se tomen las medidas que frenen el cambio climático.

La verdad incómoda:

la catástrofe ecológica no está por venir, ya está aquí, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad lo constatan; si a esto sumamos el agotamiento de los recursos fósiles, la crisis económica y social está servida.

La riqueza que genera el capitalismo globalizado es fugaz e ilusoria, está agotando los recursos del planeta, acabando con la vida en él y destruyendo las bases de convivencia social de la humanidad, es lo que ya se llama “fascismo de supervivencia suicida: un estadio en el que el sistema trata de mantenerse a costa de una gran exclusión social, aumentando la opresión y la expulsión de cada vez más poblaciones humanas hacia fuera de los márgenes del sistema, donde la pobreza y la muerte es el destino más probable, al mismo tiempo que avanza en su carrera suicida hacia un caos climático catastrófico, al ser incapaz de desengancharse de su adicción fósil, lo que podría llevar, finalmente, a la extinción humana.

Este es el resultado de más de un siglo de capitalismo sobreexplotando los recursos del planeta y el trabajo humano para mercadear con ellos y conseguir el crecimiento económico que nos aboca a la catástrofe, ¿hemos llegado aquí por sorpresa? no, los científicos llevan desde los años setenta del siglo pasado informando, pero hasta que el cambio climático no ha amenazado la producción industrial y, por tanto, el crecimiento capitalista, los gobiernos no han empezado a preocuparse de ello.

Los límites del crecimiento

¿No tenemos nada que decirles hoy a nuestros hijos y nietos?, al menos tendremos que escucharles pues han salido a la calle por todo el mundo a denunciar que el sistema capitalista es el causante de la crisis ecológica del planeta que les deja sin futuro y no están dispuestos a esperar de brazos cruzados las consecuencias.

Nos están diciendo claramente que hay que frenar el cambio climático, que tenemos que adaptarnos a la disponibilidad de menos recursos, que el sistema no sirve y nos están exigiendo una salida ordenada y justa del capitalismo que no perjudique a la mayoría de la gente, a los más vulnerables, y beneficie a la minoría social, a las élites que con su discurso desarrollista y las políticas de crecimiento infinito nos han traído al colapso de la civilización.

EL SISTEMA NO SIRVE, ELLOS LO SABEN

¿NOSOTROS NO QUEREMOS SABERLO?