Institucional

Cuéllar reclama una mejor gestión del reciclaje y la limpieza urbana

El medio ambiente y la higiene de la villa de Cuéllar estaban en 2008 claramente descuidados, algo que bastaba comprobar con un paseo por cualquier barrio. Los contenedores de recogida selectiva de uso doméstico se llenaban y a su alrededor se acumulaba una gran cantidad de basura: cartón, plástico, enseres y residuos de todo tipo.

Comercios que no usan el punto limpio

Un año antes, el Ayuntamiento de Cuéllar había enviado una carta a los comerciantes pidiéndoles que utilizaran los contenedores del Punto Limpio para los residuos generados en sus negocios, en lugar de los contenedores de las calles. La práctica diaria mostraba que ese aviso no se cumplía: los residuos se dejaban junto a los contenedores sin separar el plástico del cartón, convirtiendo esas zonas en auténticos basureros.

Puntos críticos en varios barrios

El caso más grave se daba a 50 metros del Colegio San Gil, junto al depósito de agua, donde ese invierno se habían visto ratas de forma continuada. No era un caso aislado: la misma situación se repetía en la plaza de los Lavaderos y, con toda probabilidad, en otros puntos del municipio. Se sumaban a la lista la plaza de los Coches, la calle Chorretones, la Plaza Mayor, la plaza de Valdihuertos, la calle del Atrio del Salvador, la plaza de José Echegaray y la estación de autobuses, donde a diario se amontonaban los residuos junto a los contenedores.

En el barrio de San Gil, además, el nuevo Ayuntamiento había retirado el espacio que se había reservado para construir un polideportivo. Junto a esa reivindicación, se pedía también la retirada del basurero de la zona, por la salud de los vecinos y de los escolares.

Contenedores de recogida selectiva con basura acumulada a su alrededor en Cuéllar
Basura sin recoger junto a los contenedores de recogida selectiva, una imagen habitual en varios barrios en 2008.

Contenedores mal ubicados

Otro punto señalado era la rotonda de la carretera de Bahabón, donde tres contenedores se utilizaban poco por su mala ubicación: los vecinos tenían que parar el coche en medio de la rotonda, con el consiguiente peligro, bajarse y saltar dos bordillos de una acera sin terminar. Bolsas de plástico y otros desperdicios llevaban dos meses en el suelo sin recoger junto a esos contenedores. Algunas zonas del municipio, por otra parte, carecían directamente de contenedores de cartón, plástico o vidrio, y en otras la ubicación tampoco era la adecuada.

Cuatro peticiones al Ayuntamiento

Ante esta situación, se planteaban cuatro demandas concretas:

  • Facilitar a los vecinos las labores de reciclaje, agrupando en el mismo lugar todos los contenedores de recogida de residuos.
  • Aumentar la frecuencia del vaciado de los contenedores de plástico y papel, así como su limpieza, un servicio que resultaba claramente insuficiente.
  • Poner en marcha una campaña de concienciación ciudadana sobre el reciclado y el uso correcto de los contenedores y el punto limpio.
  • Ampliar el horario de apertura del punto limpio.

Publicado el 14 de agosto de 2008 · Revisado el 11 de agosto de 2026